Bronquiolitis en bebés: síntomas, signos de alarma y cómo protegerlos del VRS

Dos adultos toman la temperatura a un bebé con un termómetro sin contacto mientras uno de ellos lo sostiene incorporado en brazos: los mocos y unas décimas de fiebre suelen ser el comienzo de la bronquiolitis

Casi siempre empieza igual: mocos, algo de tos, unas décimas de fiebre. Parece un resfriado más. Hacia el segundo o el tercer día, sin embargo, en algunos bebés la tos va a más, la respiración se acelera y las tomas se quedan a medias. Eso ya no es un catarro de nariz: es una bronquiolitis, la infección de los bronquios más pequeños que cada invierno llena las consultas de pediatría.

La temporada va aproximadamente de noviembre a marzo, así que ahora es el momento de tenerla clara. Repasamos cómo evoluciona la bronquiolitis en bebés día a día, qué signos obligan a ir a urgencias, qué ayuda de verdad en casa y qué no, y cómo protege el nirsevimab, el anticuerpo contra el virus respiratorio sincitial (VRS) que Salud ofrece a todos los bebés durante su primera temporada.

Qué encontrarás en este artículo

  1. Qué es la bronquiolitis
  2. Síntomas día a día
  3. Signos de alarma
  4. Cómo se diagnostica
  5. Qué ayuda en casa
  6. Lo que no sirve
  7. Nirsevimab y prevención
  8. Después de la bronquiolitis
  9. Mitos
  10. Cómo te ayudamos en Clínica Eupnea
  11. Preguntas frecuentes

Lo más importante en un minuto

  • La bronquiolitis es una infección vírica de los bronquiolos que afecta a menores de 2 años, sobre todo durante el primer año de vida. El VRS es el virus que la causa con más frecuencia.
  • Empieza como un catarro. Entre el tercer y el quinto día suele ser el peor momento, la mayoría se cura en una o dos semanas y la tos puede durar hasta tres.
  • Hay que ir a urgencias si respira muy deprisa o con mucho esfuerzo, si hace pausas, si se pone azulado, si rechaza las tomas o si moja muy pocos pañales.
  • No hay ningún medicamento que la cure: ni antibióticos, ni jarabes para la tos, ni mucolíticos, ni corticoides, ni salbutamol.
  • En casa ayudan los lavados nasales con suero, las tomas pequeñas y frecuentes, mantenerlo incorporado y un hogar sin humo de tabaco.
  • El nirsevimab protege desde el primer día durante unos cinco meses. En Cataluña se ofrece a todos los bebés nacidos entre abril de 2026 y marzo de 2027.

Qué es la bronquiolitis

La bronquiolitis aguda es una infección de los bronquiolos, los conductos más finos de los pulmones, los que llevan el aire de los bronquios a los alvéolos. Cuando un virus los inflama, se llenan de moco y el aire entra y sale con dificultad. Por eso el bebé respira más deprisa y a veces se le oye un silbido o un crujido en el pecho.

Afecta a niños menores de 2 años, sobre todo durante el primer año. La guía británica NICE sitúa el pico entre los 3 y los 6 meses. A esa edad las vías respiratorias son tan estrechas que basta un poco de inflamación y de moco para que cueste respirar, y un bebé todavía no sabe sonarse.

El VRS, el virus que está detrás de la mayoría de bronquiolitis

La causa más frecuente es el virus respiratorio sincitial, conocido por sus siglas, VRS. También pueden provocarla el virus de la gripe, los del resfriado común y otros menos frecuentes. Según la Agencia de Salud Pública de Cataluña, el VRS es el responsable de entre el 60 % y el 70 % de las bronquiolitis y de una de cada cuatro neumonías en los niños pequeños. Y es tan común que casi todos lo pasan antes de los dos años: unos 9 de cada 10, según Canal Salut (en catalán).

A escala mundial, la Organización Mundial de la Salud calcula que el VRS causa cada año unos 3,6 millones de hospitalizaciones y unas 100.000 muertes de niños menores de 5 años, la mitad en bebés de menos de 6 meses. Casi todas esas muertes (el 97 %) se producen en países de ingresos bajos y medios, con poco acceso al oxígeno y a los hospitales. Con una buena atención, el riesgo de morir por bronquiolitis es bajo incluso en los niños que ingresan, pero los ingresos son muchos: cada invierno el VRS es la primera causa de hospitalización por infección respiratoria en los menores de dos años.

Por qué ahora: la temporada de bronquiolitis

El VRS circula sobre todo en otoño e invierno. Canal Salut sitúa la temporada aproximadamente entre noviembre y marzo, y la Agencia de Salud Pública habla de un patrón que va de octubre a febrero o marzo. Desde la pandemia el calendario se ha movido algún año y ha habido brotes fuera de temporada, así que no conviene fiarse del todo del mes.

Síntomas de la bronquiolitis en bebés, día a día

La bronquiolitis casi nunca empieza de golpe. Los primeros dos o tres días se parece a un resfriado: mocos, nariz tapada, tos seca y, a veces, fiebre no muy alta. Algunos bebés no pasan de ahí.

En otros, la infección baja a los bronquiolos. La tos se vuelve más frecuente, la respiración se acelera y aparecen sibilancias (pitos) o crepitantes, unos ruidos que a veces se oyen sin fonendoscopio. Con tanto esfuerzo para respirar, al bebé le cuesta comer: hace tomas cortas, se cansa, se enfada o vomita después de un golpe de tos.

El peor momento suele llegar entre el tercer y el quinto día. A partir de ahí la mayoría mejora poco a poco. Canal Salut habla de un proceso de 7 a 10 días, aunque la tos puede durar dos o tres semanas, y la guía NICE recuerda que en el 90 % de los bebés la tos desaparece antes de tres semanas.

Bebés muy pequeños: las pausas pueden ser el primer síntoma

En los bebés de pocas semanas, sobre todo si son prematuros, la bronquiolitis puede debutar con apneas, es decir, pausas en la respiración, casi sin ningún otro síntoma. La guía NICE lo subraya para los menores de 6 semanas. Por eso, en un bebé tan pequeño, cualquier pausa respiratoria, cambio de color o rechazo de las tomas se consulta el mismo día.

¿Bronquiolitis, catarro o bronquitis?

En un catarro la infección se queda en la nariz y la garganta: hay mocos y tos, pero el bebé respira a su ritmo de siempre. En la bronquiolitis la infección llega a los bronquiolos y cambia la forma de respirar. La bronquitis es otra cosa: afecta a bronquios más grandes, da tos con mucha mucosidad y aparece a cualquier edad.

Signos de alarma: cuándo ir a urgencias con el bebé

La mayoría de bronquiolitis son leves y se curan en casa. Lo que hay que vigilar es la respiración, las tomas, el color de la piel y el estado general. Los síntomas leves pueden agravarse en pocas horas, así que si ves alguno de estos signos no esperes a la cita:

Los pañales dan una pista muy útil: si pasan 12 horas sin que moje ninguno, consulta enseguida, porque puede estar deshidratándose. Si tienes dudas y no sabes si hace falta ir a urgencias, el 061 Salud Responde de Cataluña te orienta por teléfono.

Qué bebés tienen más riesgo de una bronquiolitis grave

Cualquier bebé puede complicarse, pero el riesgo es mayor en:

En estos bebés conviene consultar antes y con menos síntomas.

Cómo se diagnostica en la consulta

El diagnóstico de la bronquiolitis es clínico. El pediatra pregunta cómo empezó, mira cómo respira el bebé, cuenta las respiraciones por minuto, busca el tiraje (las costillas que se marcan al respirar) y escucha los pulmones con el fonendoscopio. Para saber si es leve o no, mide la saturación de oxígeno con un pulsioxímetro, una pinza que se coloca en el dedo y que no duele.

Profesional sanitario con guantes ausculta con el fonendoscopio el pecho de un recién nacido: escuchar los pulmones y medir el oxígeno son la base del diagnóstico de la bronquiolitis

En algunos casos se analiza el moco de la nariz para saber qué virus la causa. La radiografía de tórax y los análisis de sangre no se hacen de rutina: la guía NICE lo desaconseja porque la imagen de la bronquiolitis puede confundirse con una neumonía y llevar a dar antibióticos que no hacen falta. Se reservan para cuando hay dudas, un empeoramiento brusco o un cuadro grave.

La pulsioximetría: la cifra que más ayuda (y sus límites)

La saturación indica cuánto oxígeno lleva la sangre. En la guía NICE, una saturación que se mantiene por debajo del 92 % respirando aire es motivo para valorar la derivación al hospital. Para ingresar y poner oxígeno, la cifra de referencia en los bebés de más de 6 semanas es el 90 %, y en los menores de 6 semanas o con otras enfermedades se mantiene el 92 %. Pero la cifra no se interpreta sola: el pediatra la combina con el esfuerzo para respirar, las tomas y el estado general.

Medirla bien en un bebé que se mueve no es fácil, y la propia NICE avisa de que fuera del hospital la medición puede ser menos precisa. Si tienes un pulsioxímetro en casa, que una cifra normal no te haga renunciar a ir a urgencias si ves signos de alarma.

Tratamiento de la bronquiolitis: lo que ayuda en casa

No existe ningún medicamento que cure la bronquiolitis. El tratamiento consiste en ayudar al bebé a respirar y a comer mientras su cuerpo vence al virus. Esto es lo que recomiendan Canal Salut y la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría en su hoja para familias:

La aspiración de mocos no se hace de forma rutinaria: la guía NICE la reserva para cuando los mocos le dificultan respirar o comer. Si no sabes cómo hacer los lavados, pide que te los enseñen en la consulta.

Y si en casa alguien fuma, ahora es un buen momento para dejarlo: el humo agrava los síntomas de la bronquiolitis, y en Clínica Eupnea tenemos un programa de deshabituación tabáquica para ayudarte.

Cuándo ingresa un bebé y qué se hace en el hospital

Ingresan los bebés que necesitan oxígeno, los que no consiguen tomar suficiente líquido y los que hacen apneas. En el hospital se les da oxígeno y, si no comen, líquidos por sonda o por vena. El tratamiento sigue siendo de soporte: ayudar mientras el cuerpo vence al virus.

Lo que no sirve

Es comprensible querer darle algo. Pero ninguno de estos tratamientos ha demostrado ayudar en una bronquiolitis típica, y algunos tienen efectos secundarios:

Si el pediatra te ha recetado alguno de estos medicamentos por otro motivo, no lo dejes sin hablarlo antes con él.

¿Y la fisioterapia respiratoria?

Es una de las preguntas más habituales. Las guías actuales no la recomiendan de rutina en la bronquiolitis aguda: la NICE británica la desaconseja en bebés sin otra enfermedad de base y la reserva para casos como la atrofia muscular espinal o la traqueomalacia grave, en los que el bebé tiene más dificultad para expulsar las secreciones.

Una revisión Cochrane de 2023, con 17 ensayos y 1.679 bebés, encontró que las técnicas clásicas (golpes, vibraciones y drenaje postural) y las de espiración forzada no mejoran la evolución, y que estas últimas pueden causar efectos adversos importantes. Las técnicas suaves de espiración lenta mostraron una mejoría leve o moderada en bebés ingresados con bronquiolitis moderada, con pruebas de baja calidad. Por tanto, no es un tratamiento para todos los bebés: si se plantea, lo indica el pediatra y lo hace un fisioterapeuta con experiencia en lactantes.

Cómo proteger al bebé del VRS: nirsevimab y hábitos

La medida más eficaz para prevenir la bronquiolitis es proteger al bebé frente al VRS, el virus responsable de la mayoría de casos. Desde la temporada 2023-2024, Cataluña lo hace con el nirsevimab, un anticuerpo monoclonal que se comercializa con el nombre de Beyfortus.

Qué es el nirsevimab y por qué no es una vacuna

Una vacuna enseña al cuerpo a fabricar sus defensas y tarda unas semanas en proteger. El nirsevimab funciona de otra manera: le da al bebé los anticuerpos ya hechos, así que lo protege desde el primer día, pero de forma temporal, unos cinco meses, lo que dura la temporada. Se pone en una sola inyección en el muslo, con una dosis según el peso, y se puede administrar el mismo día que las vacunas del calendario. Hoy no hay ninguna vacuna contra el VRS autorizada para bebés.

Es seguro. Los efectos secundarios suelen ser leves: alguna erupción en la piel, fiebre o dolor en la zona del pinchazo.

Inmunización contra el VRS en Cataluña, temporada 2026-2027

El Departamento de Salud ha comprado 57.500 dosis para esta temporada, la cuarta del programa. Según Canal Salut, se ofrece a los bebés que todavía no han pasado la infección:

Los niños de hasta 24 meses con un riesgo alto, como algunos con cardiopatías, enfermedades pulmonares crónicas o defensas bajas, también pueden recibirlo al empezar su segunda temporada. Si tu bebé nació entre abril y agosto y todavía no lo tiene, pregunta en tu CAP.

Funciona. En Cataluña, un estudio con 26.525 bebés nacidos entre abril y septiembre de 2023, publicado en Archives of Disease in Childhood en 2024, comparó a los que recibieron el anticuerpo con los que no: el riesgo de ingresar por bronquiolitis por VRS fue un 87,6 % más bajo, el de acabar en la UCI un 90,1 % más bajo, y el de ir a urgencias por bronquiolitis, menos de la mitad.

En Francia, Santé publique France y el Instituto Pasteur estimaron una eficacia en la vida real de entre el 76 % y el 81 % frente a las bronquiolitis por VRS que acaban en la UCI.

La OMS contempla también una vacuna para embarazadas en el tercer trimestre, que pasa anticuerpos al bebé a través de la placenta y lo protege unos seis meses. Es una alternativa al anticuerpo; el programa que describe el Departamento de Salud para esta temporada es el del nirsevimab.

Hábitos que reducen el contagio

El VRS se contagia por las gotitas que salen al toser, estornudar o hablar, y por las manos y los objetos: basta con tocar una superficie contaminada y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca. Estas medidas lo frenan:

¿Y la guardería? La Sociedad Española de Urgencias de Pediatría recomienda no llevar al bebé mientras tenga una bronquiolitis aguda, porque puede contagiarla. Cuándo puede volver depende de cómo evolucione: pregúntaselo a su pediatra.

Otra protección para este invierno es la vacuna de la gripe, que en Cataluña se ofrece a los niños de 6 a 59 meses. Te lo contamos en el artículo sobre la vacuna de la gripe 2026-2027.

Después de la bronquiolitis: la tos que dura y los pitos que vuelven

Que la tos dure dos o tres semanas es normal y no significa que el bebé siga enfermo. Consulta si la tos va a peor en lugar de mejorar, si vuelve la fiebre o si la respiración se acelera otra vez.

Algunos niños que han tenido una bronquiolitis, sobre todo si ingresaron, tienen después tendencia a las bronquitis de repetición. Muchos niños pequeños pitan solo cuando cogen un virus y dejan de hacerlo con los años; otros siguen. Si los pitos se repiten, el pediatra valorará si hay asma. Lo explicamos en el artículo sobre el asma infantil y la vuelta al cole.

En Clínica Eupnea, el seguimiento de estos niños lo hace pediatría, con el apoyo de neumología y alergología cuando hace falta, y con pruebas de función pulmonar cuando el niño ya tiene edad para hacerlas.

Mitos que conviene olvidar

«Un jarabe para la tos le aliviará.» Los jarabes para la tos y los mucolíticos no deben darse en la bronquiolitis: no ayudan y pueden tener efectos secundarios.

«Con el inhalador se le abrirán los bronquios.» En el asma, sí. En la bronquiolitis, el problema es la inflamación y el moco de los bronquiolos, y el salbutamol no ha demostrado mejorar la evolución.

«Si no tiene fiebre, no es nada.» La fiebre es habitual pero no siempre aparece, y en los bebés más pequeños la bronquiolitis puede empezar con pausas respiratorias. Lo que cuenta es cómo respira y cómo come.

«El nirsevimab es una vacuna más y tarda en hacer efecto.» Es un anticuerpo: protege desde el primer día, durante unos cinco meses.

Cómo te ayudamos en Clínica Eupnea

En Palamós, la consulta de pediatría la lleva la Dra. Montse Vazquez. Si tu bebé tiene mocos y tos y no sabes si es un catarro o una bronquiolitis, en la consulta:

La consulta no es un servicio de urgencias: si ves signos de alarma, ve a urgencias o llama al 112.

Pediatra en Palamós para la bronquiolitis

Pide cita en el 872 21 75 91 o por WhatsApp, de lunes a viernes de 9.00 a 13.30 h y de 15.30 a 19.30 h, en el Passeig del Mar, 41, de Palamós. También puedes hacer con nosotros las revisiones del niño sano; tienes más información en el artículo sobre las revisiones pediátricas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la bronquiolitis en un bebé?

Suele durar entre 7 y 10 días, y el peor momento suele llegar entre el tercer y el quinto día. La tos puede seguir 2 o 3 semanas: según la guía británica NICE, en el 90 % de los bebés desaparece antes de 3 semanas. Si en lugar de mejorar va a peor, consulta.

¿La bronquiolitis es contagiosa?

Sí. Los virus que la causan, sobre todo el VRS, se contagian por las gotitas que salen al toser o estornudar y por las manos y los objetos. Por eso se recomienda no llevar a la guardería a un bebé con bronquiolitis aguda, lavarse las manos a menudo y no compartir chupetes, biberones ni cubiertos.

¿Cuándo hay que llevar a urgencias a un bebé con bronquiolitis?

Si respira muy deprisa o con mucho esfuerzo (se le hunde el pecho, mueve mucho la barriga, gime), si hace pausas al respirar o se pone azulado, si está muy adormilado o muy irritable, si rechaza las tomas o moja muy pocos pañales, y si tiene fiebre muy alta o tiene menos de 3 meses y 38 °C o más.

¿Un bebé con bronquiolitis necesita antibiótico o inhalador?

Normalmente no. La bronquiolitis la causa un virus, así que el antibiótico solo se usa si aparece una infección bacteriana añadida. Los inhaladores como el salbutamol, los corticoides, los jarabes para la tos y los mucolíticos no han demostrado que ayuden. Lo que sí ayuda son los lavados nasales, las tomas pequeñas y frecuentes y la posición incorporada.

¿Qué es el nirsevimab y qué bebés lo reciben en Cataluña?

Es un anticuerpo monoclonal contra el VRS que protege al bebé desde el primer día durante unos 5 meses, con una sola inyección. En la temporada 2026-2027 se ofrece a los nacidos entre abril y agosto de 2026 en el CAP, desde el 1 de septiembre, y a los nacidos entre septiembre de 2026 y marzo de 2027 en el hospital antes del alta. Los niños de alto riesgo pueden recibirlo hasta los 24 meses.

¿Sirve la fisioterapia respiratoria para la bronquiolitis?

No se recomienda de rutina. Según una revisión Cochrane de 2023, las técnicas clásicas de golpes y vibraciones y las de espiración forzada no mejoran la evolución, y la guía NICE la reserva para bebés con enfermedades que les impiden expulsar las secreciones. Las técnicas suaves de espiración lenta podrían ayudar a algunos bebés con bronquiolitis moderada; si se plantea, lo valora el pediatra.

¿La bronquiolitis deja secuelas?

En la mayoría de bebés, no: se curan en una o dos semanas. Algunos, sobre todo los que ingresaron, tienen después tendencia a las bronquitis o a los pitos de repetición. Si el bebé pita cada vez que se resfría, conviene que lo siga el pediatra para valorar si hay asma.


¿Tu bebé tiene mocos y tos y no sabes si es una bronquiolitis?

En Clínica Eupnea, en Palamós, la pediatra lo explora, le mide la saturación de oxígeno y te explica qué vigilar en casa y cuándo volver.

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