Broncodilatación Pulmonar en Palamós

Prueba funcional respiratoria para evaluar la respuesta broncodilatadora y diagnosticar enfermedades pulmonares

¿Qué es la Prueba de Broncodilatación?

La prueba de broncodilatación pulmonar, también conocida como test broncodilatador, es una prueba funcional respiratoria que consiste en realizar una espirometría antes y después de la administración de un fármaco broncodilatador (habitualmente salbutamol). El objetivo es evaluar si la obstrucción bronquial es reversible, información clave para el diagnóstico diferencial entre asma y EPOC.

¿Cómo se Realiza?

Primera Espirometría (Basal)

Se realiza una espirometría forzada inicial para medir los volúmenes y flujos pulmonares basales. El paciente sopla con fuerza máxima a través de un espirómetro para registrar el FEV1 (volumen espiratorio forzado en el primer segundo) y la FVC (capacidad vital forzada).

Administración del Broncodilatador

Se administra un fármaco broncodilatador inhalado (400 microgramos de salbutamol) y se espera entre 15 y 20 minutos para que haga efecto.

Segunda Espirometría (Post-broncodilatador)

Se repite la espirometría para comparar los resultados con los valores basales. Si el FEV1 mejora un 12% o más y al menos 200 ml, la prueba se considera positiva (obstrucción reversible), orientando el diagnóstico hacia el asma.

Indicaciones

La prueba de broncodilatación está indicada en pacientes con sospecha de asma bronquial, diagnóstico diferencial entre asma y EPOC, evaluación de la gravedad de la obstrucción bronquial, seguimiento de pacientes asmáticos y valoración de la respuesta al tratamiento broncodilatador.

Preparación

Se recomienda no fumar al menos 4 horas antes de la prueba, evitar broncodilatadores de corta acción durante 6 horas y de larga acción durante 12 horas previas (siguiendo indicación médica), no realizar ejercicio físico intenso y llevar ropa cómoda.